Reconozco
que aún no he visto la decoración navideña municipal iluminada por
la noche, pero de día da pena.
Ayer
por la mañana pasé por la calle Alfonso y me pregunté dónde estaban las bolas.
¡No estaban! Con lo que a mí me gustaban. Eran bonitas y elegantes
a cualquier hora, incluso en las fotografías desenfocadas y
desechables.
Diciembre de 2015.
|
O los días de niebla.
Diciembre de 2013. |
¿De verdad? ¿Nos toman el pelo? |
¿Hemos
de pagar todos por la negligencia puntual de algún operario? Porque
supongo que esta nueva decoración no es gratis. No me parece una
buena razón para cambiarla.
Fuentes
oficiales explican que se trata de, con el mismo presupuesto, ahorrar en
consumo y adornar barrios rurales que antes carecían de decoración
navideña, como Villarrapa.
Por
supuesto, ya hemos tenido la polémica de si hay que iluminar mucho o
poco porque somos la quinta ciudad del país, porque existe un
turismo de iluminación navideña que deja mucho dinero, etc.
Ahí
va mi propuesta, que no será escuchada: ¿no es mejor iluminar menos
días con más bombillas? ¿No es mejor encender las luces desde el
20 de diciembre hasta Reyes? Pero claro, creen que somos pavlovianos
y nos quieren consumiendo al menos desde el 1 de diciembre: luces
navideñas, ergo, compras compulsivas. Pues a mí me encanta la
iluminación navideña y no compro nada. Debe de faltarme el gen
canino o quizá tenga desconectadas las neuronas del silogismo
derrochador.
Tampoco
entiendo la contradicción de incitarnos a gastar más por parte de
un consistorio de ideología poco inclinada al capitalismo. Si no,
¿por qué las encienden tan pronto?
También
he leído que han cambiado algunas bombillas led antiguas por otras
nuevas que dan más luz y consumen menos. ¿Pero no eran las led la
panacea del ahorro, la longevidad y la ecología? Así no hay manera
de amortizar nada.
Por
no hablar de los carteles colgantes con el logotipo del Ayuntamiento,
que parecen de campaña electoral o de publicidad de un circo. Al
parecer son distintos en cada farola: acabo de verlo mientras preparo
las fotos. Con una calle tan bonita, con tantos
reclamos y con el Pilar al fondo, es difícil fijarse en los cartelitos.
Lo
de arriba creo que es un libro con piernas y brazos arrastrado por un
globo. Casi tan inquietante como un cuadro del Bosco. ¿Sobraron del Día del Libro? No entiendo la relación, pero con la
pataleta se me nubla el discernimiento.
En
mi nada pudiente infancia decorábamos el árbol de
plástico con mejor espumillón y más abundante que esto. No sé
cómo queda por la noche, pronto lo comprobaré. Me gustaría
tener que editar esta entrada y reconocer que supera en belleza a la
iluminación de navidades pasadas, pero me da que no va a pasar.
¡Es
que me ENCIENDO con todo esto! ¡Quiero mis bolas de nuevo!
Actualización
Para comprobar el lamentable resultado nocturno, ver Iluminación navideña en la calle Alfonso I.
Más
fotos de la calle Alfonso I con la decoración anterior iluminada en
Solsticio hiemal.
·
No hay comentarios:
Publicar un comentario