lunes, 4 de septiembre de 2017

Sísifo y su piedra en la cima de la colina



... o el oscense san Vicente mártir y su muela de molino en la balaustrada corrida de la Basílica del Pilar.

          Es una de las ocho esculturas realizadas por Antonio Torres entre 1949 y 1954. Está situada sobre la puerta Este, la del Camarín.

Foto de enero de 2017.

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Columnas jacintinas


Fotografía de diciembre de 2016.



          Las voluptuosas columnas salomónicas de la entrada de la Iglesia de San Felipe me recuerdan a la cabellera rizada de la Ligeia de Poe: “and then the raven-black, the glossy, the luxuriant and naturally-curling tresses, setting forth the full force of the Homeric epithet, ‘hyacinthine!’”.

          Curiosamente, en español no existe el adjetivo “jacintino” con el sentido del texto inglés (que es con el que titulo esta entrada), sino con el de color violeta.

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          La portada es obra del cantero Francisco de Urbieta. Al parecer, una de las columnas fue destruida durante los Sitios y fue rehecha posteriormente. Desconozco si son de mármol de Calatorao, como las del baldaquino berniniano del Altar Mayor.

          Esta iglesia es una especie de cajón de sastre que recoge restos de otras construcciones: una de sus campanas, instalada hace un par de años, y el chapitel de la torre (campanas, bola, veleta y cruz) proceden de la Torre Nueva; por otro lado, su puerta de acceso perteneció a la Basílica del Pilar.

Imagen de enero de 2006, digitalizada con poca calidad.


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viernes, 1 de septiembre de 2017

Brote


          Fotografía hecha el día de San José de este año entre la Pasarela del Voluntariado y el IES Luis Buñuel.




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jueves, 31 de agosto de 2017

Fauna fluvial invasora


          Estas dos especies invasoras del Ebro a su paso por Zaragoza tienen en común unas extremidades con ruedas y un apéndice para sentarse.


Junto al Puente de Santiago, en abril de 2017.




 

Un mes después, el Ebro seguía bajando y la silla continuaba allí.





 
          En el mismo mes de mayo, una bicicleta municipal apareció junto a la Pasarela del Voluntariado. El Ayuntamiento fue avisado y la recogió. Lástima no haber visto cómo.




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domingo, 27 de agosto de 2017

El Tigre ha vuelto


          Por fin ha regresado el cañón “El Tigre” a su ubicación en la glorieta Sasera, junto a su compañero “El Rayo”, después de su restauración.



Fotografías de mayo de este año.



El Tigre en primer plano




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Su nombre en la caña




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Si no fuera por la perspectiva, se diría que “El Rayo” quiere matar palomas a cañonazos. No es la opción más rentable, dada la plaga de colúmbidas que infecta Zaragoza.




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Qué elegantes son los magnolios

¡Marditoh roedoreh con alah! No hay manera de que no se cuelen en las fotos.



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Para ver imágenes comparativas de antes y después de la restauración, ir a Cañones de la glorieta de Sasera.

Hay que ver cuántas plazas de Zaragoza comienzan por ese: Sasera, Sas, Salamero, Sinués, etc., y sin citar las del santoral.


Hace un par de años hice la entrada El Rayo y El Tigre dedicada a ambas piezas de artillería.



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jueves, 8 de junio de 2017

Lonas en Gran Vía


          Haciendo una entrada nueva para Y Zaragoza fluye me ha entrado la duda de cuál es la función de las lonas que asoman bajo la gravilla.

Son como zombies emergiendo del suelo.


Detalle de la imagen anterior. Ni adrede hubiera conseguido que el hombre se colocara bajo el bocadillo publicitario. Casualidades fascinantes.

 
Fotos de abril de 2017 y diciembre de 2016.

Ver la entrada mencionada en Mobiliario de la Gran Vía.
 
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miércoles, 7 de junio de 2017

Semper


          Texto situado en la bajada al embarcadero del Frente Fluvial, donde antes había unas jardineras mal cuidadas que servían de nido a algunas aves. Fotos del mes pasado.




          Casi se me saltan las lágrimas de la emoción: ¡una pintada con números romanos! Sólo le ha faltado el semper para ser perfecta.



          No importa si ha sido por ganas de diferenciarse, por pedantería juvenil o por puro aburrimiento. Considerando las barbaridades ortográficas que se ven en las paredes, esto restaura momentáneamente mi esperanza en el futuro de la especie. 

          Confieso que me ha recordado al “Romanes eunt domus” de La vida de Brian.


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